domingo, 28 de febrero de 2010

¡Y LA GANADORA DEL ESTUDIO DE COLOR ONLINE ES...!



Gracias a todos los que habéis participado en el sorteo y también a los que sin participar os acercáis cada día a visitarnos.

Antes de dar a conocer el nombre de la ganadora (porque el sector masculino no ha participado aunque no les vendría mal...), y ya que el premio no se otorgaba aletoriamente, sino mediante el consenso de los que colaboramos en este blog y el equipo de http://www.tuestilistaonline.com/ nos gustaría explicar los motivos de nuestra elección.

Para participar en el sorteo se os pedía vuestra opinión acerca del blog, cualquier sugerencia que nos ayudase a mejorar, qué es lo que más os gusta, qué cambiarías, qué falta, qué sobra...

Entre todos los comentarios recibidos hasta el 27 de febrero de 2010, hemos seleccionado como finalistas a aquellos que nos han aportado ideas concretas para avanzar en este proyecto en el que todos participamos:

ANÓNIMO (27.01.10): Por hacernos reflexionar sobre el color

FASHION FREAK (28.01.10): Por pedirnos más fotos

BIBIHI (05.02.10): Por proponernos temas

ALBA (05.02.10): Por sugerirnos otro diseño

MARY CARMEN (17.02.10): Por recordarnos los monográficos sobre colores

FISIWOMAN (18.02.10): También nos propone temas y además quiere descuentos y promociones

VICTORIA (18.02.10): Le gustaría ver una sección de dudas

GABRIELA (23.02.10): Porque quiere ideas para el día a día y para presupuestos limitados

Así que por ser nuestro primer concurso, hemos querido regalar a las ocho personas finalistas, un estudio de color online.

¡¡¡Enhorabuena a las ocho y muchísimas gracias a todos por participar!!!

PD: Estad atentos porque en breve publicamos un nuevo concurso. Sorpresa!!!


jueves, 25 de febrero de 2010

GOYA TOLEDO, LA PALOMITA Y OTRAS REFLEXIONES




Por tuestilistaonline 

Ayer por la noche pensé en Gregoria. Repasando los eventos fashionistas de esta semana, copados en los últimos días por la Cibeles Fashion Week, recordé que hoy le entregaban el premio “la Maja de los Goya” por haber sido, para algunos, la más elegante del evento del pasado día catorce. Y digo para algunos, porque seguramente no todos estarán de acuerdo con la elección. Pero el objeto de este post no es discutir sobre si fue o no la más elegante (desde luego no fue la más aaarg!!!) sino el intentar ponerse en la piel de una mujer a la que “un jurado de expertos del mundo del cine y de la moda” le otorga un anillo con forma de palomita y valorado en 25.000 euros, al que si hay que ponerle algún pero, el único que se me ocurre es que puede que acumule mierdecilla en su interior si no lo limpias con frecuencia.


Como os decía, ayer intenté ponerme en su pellejo y descubrir en qué estaría pensando ella la noche anterior. Seguramente lo tendría todo preparado, o casi.

El modelito. Muy estudiado. Mira que lo van a analizar con lupa; qué digo con lupa, con microscopio, que para algo te han nombrado la más elegante entre un montón. Hay que acertar con el diseñador, con el color, con el largo, con el ancho, con el escote, con el tejido. Ahhhhhhhh! ¿Qué pensáis? Que una dice me gusta este y listo!!! No, no, no. ¿Cómo vas a ir de rojo? Pensarán que quieres destacar! ¿De negro? No puedes repetir, tienes que sorprender! ¿De blanco? Ya fue Pe. ¿Y roto? Cómo vas a llevarlo roto! ¿Blanco roto? Ahhhh!

LA BATA DE GUATA




Por María Guimeráns

Decía Sigmund Freud que las emociones enterradas en el subconsciente suben a la superficie consciente cuando soñamos. El padre del psicoanálisis dedicó parte de su vida a interpretar esos pasajes nocturnos para sacar conclusiones sobre nuestras emociones y nuestros recuerdos de infancia. No sé si os habrá pasado a vosotros, pero en mis primeros años, yo tenía un sueño recurrente: me veía saliendo al rellano de la escalera, acercándome al primer peldaño y precipitándome al abismo sin remedio, aunque bien es cierto que siempre me despertaba antes de pegarme el coscorrón correspondiente.

Algunos psicoterapeutas relacionan lo de caerse por una escalera con el miedo a sufrir afrentas y humillaciones, a que dañen tu reputación. Claro que por más que lo he buscado, no he encontrado ninguna interpretación psicoanalítica al modelito que siempre repetía en las oníricas imágenes: mi bata rosa de guata.

Porque, a ver, ya que se trataba de un sueño recurrente que me acompañará toda la vida, ¿no podía ir yo vestida de domingo, con mi vestidito de nido de abeja? Pues va a ser que no. La imagen que me llevaré a la tumba será la de esta menda con su pijamita de felpa de Los Picapiedra (ya sabéis, con la parte de arriba convenientemente metida en los pantalones), las zapatillas de borreguillo con estampado de cuadritos y mi eterna bata de guata.

martes, 23 de febrero de 2010

CONSEJOS PARA COMPRAR "VINTAGE"



Por tuestilistaonline

No todos están de acuerdo a la hora de concretar términos y fechas. Antiguo, vintage, retro, segunda mano... se utilizan y mezclan alegremente, no siempre con exactitud. Generalmente se entiende por “vintage” a las creaciones posteriores al año 1920, para unos entre los años 20 y 80, otros llegan hasta los 90. Pero también aquí habría que matizar, porque las creaciones de los grandes diseñadores que se consideran vintage no siempre se ajustan a estas reglas.

En lo que todos coinciden es en que lo vintage está de moda. Hay quienes se han dejado fascinar por el placer de tener entre sus manos piezas únicas, a otros les gusta mirar al pasado y la moda es una de las mejores formas de entender la historia. No podemos olvidarnos de aquellos que utilizan la moda vintage para reinterpretar épocas pasadas y de los que simplemente buscan llevar ropa diferente.

El estilo vintage supone asumir ciertos riesgos, pero si te gusta no tienes excusa para no elegir la década que mejor se adapte a tu estilo y a tu cuerpo ¿Eres bajita y delgada? inspírate en los años treinta y cuarenta. ¿Eres de las afortunadas poseedoras de una silueta “reloj de arena”? Date un paseo por la década de los cincuenta. Te favorecen las faldas tubo, la línea imperio, los twin sets, los vestidos sin tirantes.  ¿Por qué no te apuntas a la moda de los Swinging Sixties?  

Los auténticos sabuesos del “vintage” han desarrollado un sexto sentido que les permite oler las “piezas” a mucha distancia. Para aquellos que os estáis adentrando en este fascinante mundo van dedicados estos consejos básicos:

domingo, 21 de febrero de 2010

EL GOLUM




Por Paula Grande

El otro día, al entrar en la oficina, una compañera me comentó lo mucho que le gustaba mi bolso. Y yo me quedé supercontenta, porque no había sido una compra planificada, sino del golum. Me explico: el golum es ese personaje de “El señor de los anillos” que se pasa media película repitiendo “mi tesooooro, es mííííío”, en referencia al anillo del hobbit. Yo creo que no es que quiera la puñetera sortija, es que le da envidia que la tenga otro. Pues eso es el efecto golum. Estás en una tienda, echando un vistazo, pensando “pues no está mal, el bolso ese”, pero aún no le habías echado la mano. Y de repente, entra otra chica, se para a mirarlo y te entran unas ganas locas de apartarla a empujones y salir corriendo por la puerta con el bolso bajo el brazo, cual jugador de fútbol americano a punto de hacer un ensayo. Cuando una es una shopohólica como yo –aunque esté en proceso de rehabilitación- es prácticamente imposible resistirse a la llamada de golum. Así que caes y te acabas llevando algo a casa sin estar totalmente convencida, porque no tienes tiempo de pensarte mucho la compra. “¿Y si mañana ya no está?”, te justificas. Cuando esto te sucede en tiendas donde admiten devoluciones no hay problema; pero ¿y cuando el golum ataca en una tienda de las de toda la vida?  

viernes, 19 de febrero de 2010

CUIDADO CON... EL NEGRO



Por tuestilistaonline

¿Cómo vamos a tener cuidado con un color que estiliza la figura, resulta elegante a cualquier hora del día, es adecuado para casi todas las ocasiones, lo podemos utilizar en cualquier estación del año, nunca se pasa de moda y encima oculta de maravilla las manchas?

Pues sí, a pesar de todas las virtudes del color que no es color, sino su ausencia, las forofas del negro (¿quién no ha sido por lo menos en una etapa de su vida fan de este color?) corremos un terrible peligro: LA ADICCIÓN.



Existen infinidad de buenas razones para enamorarse del negro, del color. Perdonad, un segundo (“pendiente escribir post sobre las ventajas del negro”). Es que luego se me olvida, si no lo anoto.

Bueno, volviendo a nuestro tema y como os iba diciendo, la peligrosa adicción al negro existe. Es mucho más sigilosa que la adicción al chocolate, a las revistas de moda o a los zapatos, porque uno no se da cuenta de que la sufre y poco a poco te vas transformando en un cuervo con piernas, en una viuda perenne, en una monja sin toca. Así, que me ha parecido conveniente mostraros algunos indicadores a tener en cuenta para poder descubrir si estás o no en el lado oscuro.

jueves, 18 de febrero de 2010

32 PIEZAS. NI UNA MENOS.




Por María Guimeráns

Si hubiera de elegir un escenario para los veranos de mi adolescencia, ése sería, sin duda, la playa. Una playa urbana, a la que se podía llegar andando en treinta minutos, aunque ahora todo el mundo vaya en coche. Pasarse allí las tardes de vacaciones con los amigos era la distracción más barata de la que disponíamos, ya que por aquel entonces ni siquiera se estilaba lo de la crema protectora. Lo más normal era disfrutar del momento entre el mar y la arena y “pelar” al final del verano.

Pero hasta que ese momento llegaba, entrado ya el mes de septiembre, las largas tardes estivales las pasábamos remojándonos en el agua salada, echando interminables partidas de tute y pasando revista al personal. Y es que bajo el sol de la canícula, uno aparecía como realmente era, con todas sus virtudes y todos sus defectos. Haciendo gala de nuestra crueldad adolescente, casi siempre magnificábamos lo negativo; pero, eso sí, lo hacíamos con rigor.  

Mis amigas y yo habíamos ideado una escala del uno al diez con la que puntuábamos a cualquier bicho viviente que se cruzaba por delante de nuestras toallas. El nivel del personal, para qué engañarnos, no era demasiado alto, y las puntuaciones rara vez superaban el seis. Sin embargo, un tórrido día de agosto nuestra suerte cambió.

miércoles, 17 de febrero de 2010

ZARAMANÍACAS, FASHION VICTIMS , LAS COGNOSCENTI O EXPERTAS Y LAS ZARAFÓBICAS




¿Habías oído hablar de las “Zaramaníacas”?. ¿Crees que eres una de ellas?. Tal vez te suene más la expresión “Zarafóbica” ¿no?. Si tienes curiosidad por saber cómo son y cómo se comportan, te invitamos a disfrutar del siguiente artículo extraído de uno de los innumerables libros que se han escrito sobre el imperio Inditex y sus secretos. Su autora, Cecilia Monllor, dedica uno de los capítulos a catalogar en clave de humor a todas aquellas mujeres que, de una forma u otra, tienen presente a Zara en sus vidas.

“Pero de todas las especies de la polis a mi me interesan sólo cuatro modelos: las ZARAMANÍACAS, las FASHION VICTIMS (vulgus esclavas del «se lleva»), las ESTILISTAS, COGNOSCENTI o EXPERTAS y las «yo ahí no entro ni loca» o ZARAFÓBICAS

A las zaramaníacas las identifica este retrato: Dos veces por semana aterrizan en Zara. Se conocen todos los establecimientos del perímetro urbano al dedillo y suelen alternar las visitas a un sitio u otro para no hacerse las vistas. Jamás cometen el imperdonable error de equiparse al principio de la temporada. Ellas prefieren ir constantemente a la tienda y llenar su atiborrado armario de prendas sueltas: hoy una blusa, el viernes una falda y una bufanda, la semana que viene los pantalones extra large, el mes próximo un bolso bandolera, un vestido sin mangas y una Montgomery camel. Las conoce hasta el apuntador. Por lo general, suelen ir por libre y raras veces preguntan nada, no obstante saludan amistosas a todas las chicas del turno, pues de tantas visitas ellas y las dependientas aparentan ser viejas amigas de la infancia. Quizás las dependientas no sepan sus nombres ni si estudian o diseñan, ni tampoco a qué dedican el tiempo libre, pero eso carece de importancia, forman ya parte de la familia.

La zaramaníaca es la defensora a ultranza de su tienda favorita. Se declaran zaraadictas y compran aquí todo: los regalos de cumpleaños de las amigas, los de Navidad, los de despedida de cualquier cosa, los de las amigas de sus hijas, la ropa y calzado de los niños, las gafas de sol, el paraguas, las chanclas, el pareo, el monedero exótico de flores... Además realiza una generosa misión de propagación de sus bondades: «Vete a mirar, porque he visto unas gabardinas paverísimas para ti», dice a la amiga que no necesita ninguna gabardina.

martes, 16 de febrero de 2010

UNA EXTRAÑA PAREJA

Os prometo que será la última alusión  a la gala de los Goya, pero no nos hemos podido resistir ante semejante imagen

¡En esta ocasión les ha unido el mal gusto!
Lo de Ana Belén no ha sido un ni un despiste, ni un fallo de estilismo, ha sido una metedura de pata en toda regla. Está estupenda, se conserva tan joven o más que cuando conoció a Víctor Manuel y todo lo que queráis, pero estas transparencias son de muy mal gusto a cualquier edad.

ASÍ SE VISTIERON ELLOS EN LA GALA DE LOS GOYA 2010


Lo prometido es deuda y aunque estamos todavía digiriendo el empacho de fotografías del antes, durante y después de la gala, aquí os dejamos con algunos de los estilismos masculinos  de la noche. 


 A él le dedicamos la primera imagen, porque se lo merece!!!
 No debe ser nada fácil entretener a millones de personas durante taaaaanto tiempo haciendo el chorra. El lo hace como pocos y además es un ejemplo de pequeño-gran hombre.
 Eligió, o le eligieron, un traje de Hannibal Laguna, más acertado que el de Paz Vega, eso sí (ahhhh, a ver si era por eso por lo que ella le puso mala cara, por pisarle diseñador)


Por un lado están los que se inclinaron por la apuesta segura del esmoquin.
Señores, el esmoquin es correcto para este tipo de ceremonias, pero requiere algo más, por ejemplo, cuidarse un poquito las pintas porque no queda bien con el estilo "casual" que le quieren imprimir algunos con ese pelo y esas barbas.
Y tampoco  vale un ¡bueno, me lo pongo! No sé si me explico... a ver si así me entendéis mejor





Sí, sr. Alex, lúzcalo con orgullo porque pese a no tener usted una figura torera, le ha dado una lección a muchos de cómo llevar esmoquin y no morir en el intento.

lunes, 15 de febrero de 2010

ASÍ SE VISTIERON ELLAS EN LA GALA DE LOS GOYA 2010


Quien no haya sentido curiosidad por los modelitos y sólo haya visto la gala de los Goya por su pasión por el cine, mejor que no siga leyendo. Aquí os dejamos nuestra pequeña aportación.

Eligieron a Elie Saab

Goya Toledo no triunfará como actriz pero en las alfombras rojas, verdes y de todos los colores, se pasea como nadie.


Silvia Abascal, guapísima con unos fantásticos pendientes verdes. Estaba encantada con su vestido y lo enseñaba, claro!


Verónica Sánchez. Aquí se demuestra que aún eligiendo el mismo diseñador unas aciertan y otras... no tanto.


Penélope eligió un Versace vintage con un original escote. No todas se pueden embutir en un vestido blanco como el que llevaba y salir tan bien paradas!!!


A mi que me lo expliquen! Y no me refiero al modelito de Hannibal Laguna, que bueno, pero ese peinado y esa cara de asquete de Paz Vega, ¿a qué vienen? No será que en cuanto cruzas el charco luego España te huele a ajo, como le pasaba a otras. ¿Os fijasteis en la cara que le puso a Buenafuente cuando se acercó a ella? Lo mismo ya no entiende el humor español. 

domingo, 14 de febrero de 2010

"ARREGLÁ PERO INFORMAL"



Por Paula Grande

Supongo que a estas alturas recordar que no se debe combinar el chándal con los tacones está de más. Pero hay otros estilismos igualmente deplorables que en ocasiones pasan más desapercibidos, e incluso son exhibidos por famosas actrices y cantantes con tanto orgullo como si hubiesen descubierto, no sé, la penicilina (o, como esta ya está inventada, un anticelulítico que realmente funcione). Por eso, hoy he decidido ponerme en plan señorita Rottenmeier y presentaros un pequeño decálogo de prendas que nunca, nunca, nunca, se deben llevar al mismo tiempo. Para que luego no digáis que no os he avisado.

1. Chándal + calzado alto. No importa que sean zapatillas de cuña. La ropa deportiva es, por definición, para hacer deporte, y nadie en su sano juicio se pone unas plataformas para salir a correr, ¿o sí? Pues eso.

viernes, 12 de febrero de 2010

CUIDADO CON... CEÑIRSE DEMASIADO




La mayoría de nosotras cuando nos compramos una prenda lo primero pensamos es ¿me hace gorda?, y desde luego no entramos en las tiendas diciendo “quisiera probarme un vestido que me haga parecer más gorda, por favor”. Nos preocupamos por los kilos, los gramos y los miligramos que se atrincheran, real o imaginariamente, en el lugar menos adecuado de nuestra anatomía. Un día estás en la oficina o tomándote algo con unos amigos y de repente miras hacia abajo porque se te ha caído el boli y zas, ahí está el horroroso michelín. ¿¿¿¿Pero si cuando salí de casa no estabas!!!!

La razón es bien sencilla: nos ceñimos demasiado. Las prendas demasiado ajustadas provocan el inevitable desbordamiento de cualquier depósito de grasa que tengamos en nuestro cuerpo, ya sea en la cintura, brazos, piernas, nalgas, hombros, pecho...

Una prenda que te siente bien no debería añadirte peso, al contrario. Las prendas que se ajustan al cuerpo perfilándolo, estilizan la figura, sin embargo, las prendas demasiado ajustadas te harán parecer más gorda.

jueves, 11 de febrero de 2010

BYE LEE



¡Good luck in Atlantis!

Mucho se va a escribir y hablar de él estos días. Plato´s Atlantis es su última colección para mujer. Nos mostró un lugar mítico que no se sabe con seguridad si llegó a existir. Buscó la inspiración  en un antiguo paraíso de tierras fértiles con bosques de maderas valiosas, donde abundaban el oro, la plata, el cobre y el estaño.

Cuenta la leyenda que debido a la riqueza de la tierra y su excelente clima, su población se multiplicó rápidamente e iniciaron su decadencia tras comenzar a mezclarse con los mortales. Los dioses decidieron castigarles por su soberbia y un gran terremoto hizo desaparecer en el mar la isla donde al parecer se encontraba este reino.

Alexander Mcqueen creó su Atlántida particular, como vía de escape de un mundo que no le agradaba, difícilmente soportable tras la muerte de su madre hace apenas diez días.

miércoles, 10 de febrero de 2010

DENIM PARA TODO




El denim viene dispuesto a invadirlo todo: camisas, pantalones, vestidos, cazadoras, zapatillas... No podrás vivir sin él. Las mejores firmas han apostado fuerte por este tejido en las pasarelas. Si vas a dejarte seducir por “el vaquero” las opciones son infinitas, así que lo mejor es tengas claro cuál es la que más te conviene.



La clave está en atreverse a mezclar tejidos, a combinarlo con lo mejor de tu armario. La variedad de texturas le otorgará al conjunto una dimensión especial. ¿Mezclas prohibidas? Las que añaden volumen donde no se necesita. Combina el tejido vaquero con telas suaves y vaporosas.

No combines más de dos prendas o complementos de tejido vaquero entre sí. Lo verás en pasarelas y en la calle, pero no resulta elegante. Nunca elijas un total look denim.

domingo, 7 de febrero de 2010

PELILLOS A LA MAR



Por Paula Grande

Desde hace muchos años, la única maquinilla de afeitar que manejo tiene una sola función: quitarle las bolitas a los jerséis de lana. Pero tengo que confesar que, en el algún momento de mi adolescencia, utilicé ese mismo instrumento –bueno, el mismo no, uno igual- para quitarme los pelos de las piernas y de las axilas. Una vez decidí depilarme mientras me duchaba, sin tener en cuenta que mi miopía hacía de esta una práctica de alto riesgo, y sin ponerme gafas ni nada, comencé a rasurarme las piernas. El caso es que, cuando iba por la zona del tobillo, noté un dolor muy intenso y al acercar la nariz para ver lo que había hecho, descubrí que me había quitado no los pelos, sino una laminilla de piel, como quien pela una fruta con un pelapatatas. Hay que ser bruta, diréis vosotros. Pues sí, bruta y miope, y además coger la maquinilla con mucha fuerza, que no es tan fácil desollarse así como así.

Mis principios en esta tortura moderna llamada depilación habían sido casi igual de traumáticos. Recuerdo la primera vez que fui a hacerme la cera, con 12 o 13 años, y la esteticién me dijo: “escúrrete, como si estuvieras en el ginecólogo”. ¡Pero que ginecólogo! ¡Si aún estaba en edad de ir al pediatra!. Lamentablemente, mi cuerpo no pensaba lo mismo y allá por la misma época en que (metafóricamente hablando) me compré las primeras hombreras, comenzó mi mutación y mis esfuerzos –que aún continúan- por librarme del nunca-deseado-vello-corporal.

sábado, 6 de febrero de 2010

LA CAMISA DE CABALLERO: CINCO REGLAS DE ESTILO.




 1. Las mangas de la camisa no deben quedar ni demasiado cortas ni demasiado largas. Para no equivocarnos, el puño debe cubrir la muñeca y llegar casi hasta el punto donde la mano se ensancha y arranca el pulgar.


Cuidado con los puños demasiado anchos que resbalan sobre la mano.


2.Sea cual sea el tipo de cuello de la camisa, fíjate siempre que éste tenga la medida adecuada y las puntas toquen la pechera de la camisa, incluso al girar o mover la cabeza.


Al llevar corbata, el nudo tampoco debe levantar las puntas del cuello de la camisa.

jueves, 4 de febrero de 2010

CUIDADO CON... EL LARGO DE VESTIDOS Y FALDAS



Para elegir nuestro largo ideal lo mejor es no seguir ciegamente las tendencias de cada temporada. Claro que todo el mundo es libre de tener su propia opinión sobre el tema y de ponerla en práctica, o no. Pero en este punto, a nosotros nos gusta recordar las palabras de Giorgio Armani al respecto: "Busca tu largo ideal y no te alejes demasiado de él”.

Lo curioso del tema es que todos, en algún momento de nuestra vida –unos muy pronto y otros quizá demasiado tarde-, empezamos a preocuparnos por los signos visibles de la edad. Dedicamos tiempo, dinero y esfuerzo para intentar frenar lo inevitable. Sin embargo, utilizamos alegremente los diferentes "largos" que las pasarelas o la calle nos proponen, sin pararnos a pensar que nos pueden estar poniendo de un plumazo, diez años encima.

Aquí os dejamos un ejemplo de una mujer considerada por muchos elegante y que en contadas ocasiones se equivoca al elegir sus looks. ¿Notáis la diferencia? 

martes, 2 de febrero de 2010

SI TIENES LAS PIERNAS CORTAS



Por tuestilistaonline

El primer paso, aunque parezca una obviedad, es darse cuenta de que uno las tiene cortas. Lo normal es ser consciente de ello, pero no siempre sucede así. Haz la siguiente prueba: ponte de pie y comprueba si tu ingle está por debajo de la línea de tus muñecas. Si es así, acabas de descubrir o confirmar que tus piernas son algo cortas.

Este problema implica un desequilibrio entre las proporciones de la mitad superior y la mitad inferior del cuerpo. Con frecuencia, unas piernas cortas van acompañadas de una cintura baja y un talle largo. Por eso, hablar de piernas cortas no es sinónimo de ser bajita, sino de una desproporción corporal en relación con el torso.

Nuestro objetivo será en este caso alargar visualmente la parte inferior de la figura

Toma nota de nuestros consejos: 

lunes, 1 de febrero de 2010

¿¡HOMBRERAS?!


  
Por Paula Grande

Supongo que muchos de vosotros, lectores, habréis vivido los 80. Pero a pocos os habrá traumatizado tanto como a aquellas que tuvimos la mala suerte de comenzar nuestra adolescencia en esa década fatídica. Recuerdo la terrible transición de la ropa de niña a la de madre, porque no había casi Zara, y faltaban aún muchos años para que se inventaran Bershka, Stradivarius o Pull and Bear. Los tupés, los calentadores, las combinaciones cromáticas sólo aptas para daltónicos… Todo un catálogo de horrores. Pero entre la lista de estilismos ochenteros, mi pieza más odiada son las hombreras. No hablo de las que traen incorporadas abrigos y chaquetas, y que con el tamaño apropiado, ayudan a que la ropa siente bien. No, me refiero a las que se añadían por iniciativa propia al resto de las prendas –excepto a las camisetas de tiras, claro-.


Seguro que habéis oído a vuestras madres y/o abuelas eso de que “cuando te viene la primera regla, te haces mujer”. Mentira. En los ochenta, al menos, el final de la infancia lo marcaba la compra de las primeras hombreras.